¿Cuántas veces nos han dicho cosas como “Pero es buen niño, te escucha. Deberías hacerle caso”? Este pensamiento se trata de nada más y nada menos que de la romantización del trato mínimo que se debe una cuestión de cultura y educación.

Personalmente lo encuentro irritante. Recibir atención es lo mínimo que se le puede pedir a una persona con la que te estás relacionando, que te escuche.

Probablemente hayas escuchado que tenemos tan romantizada la idea de lo mínimo que debe darnos una persona, que nos “aguantamos” solo por esa pequeña parte. Y quizás se podrán preguntar: ¿Qué es romantizar? 

Romantización del trato mínimo ¿Y eso qué es?

Romantizar equivale a idealizar, es como ponerle un filtro rosa que es de tu agrado a cualquier tema. Podría ser a tu vida, a una persona, una acción, un tipo de trato y con este mismo filtro no eres capaz de ver la realidad detrás de ella.

Como mujer, me he enfrentado a diversas situaciones. Recuerdo que cuando empecé en el mundo del dating, había un chico en particular que era considerado muy lindo y con lindo no me refiero a físicamente sino a su forma de ser.

Era un tipo de persona con la que no solía relacionarme mucho y estaba acostumbrada a patanes de primer rango. Me escuchaba, me prestaba atención y hasta cierto punto, era también caballeroso. El chico que sueles presentarle a tus tías. ¿El problema? No me atraía en absoluto.

Mis amigas me decían cosas como: “Deberías darle una oportunidad”, “Es lindo contigo” “Te trata bonito” y yo solo pensaba “Pues es lo mínimo, ¿no?“.

Lo mismo pasa cuando un hombre decide lavar su plato y sus cubiertos, muchas personas lo ven como un gran logro… y es lo mínimo que se puede esperar. No lo vuelve una súper persona, simplemente es una persona. 

Vamos paso a paso: ¿Qué es lo mínimo que le podemos pedir a otra persona? 

Hablemos de cualquier tipo de relación o vínculo, no solo alguien con la que estás intentando tener algún tipo de relación amorosa.

Algunas características que deberíamos recibir son:

  • Que te preste atención,
  • Te respete,
  • Sea sincerx,
  • Te escuche,
  • Sea amable.

Acabo de en listar las características básicas de un ser humano con la que se puede establecer una interacción. Ahora a esto se le suma lo que muchas personas consideran un logro en su pareja:

  • “Ayude” (Contribuya) en las tareas domésticas
  • Sea lindo con su mamá (esta es mi favorita porque siempre la escucho)
  • Sea fiel (¿de verdad?)
  • Trate bien a los trabajadores de servicio (como meseros, conductores, etc)

Si se fijan bien en esta breve lista, son cosas que te vuelven una persona decente.

Entonces, ¿cuál es el punto de la romantización del trato mínimo?

La cuestión aquí es que desde películas, series o libros en las que estamos en constante contacto nos hacen creer que estas cualidades merecen ser aplaudidas, elogiadas y que las personas que las cumplan son algún tipo de rareza y que hay que tenerlas a como dé lugar.

La realidad es que no tiene que ser así. Encontrar a una persona compatible con nuestro ser puede ser complicado, pero eso no significa que debamos conformarnos o tolerar cosas o acciones que no nos parecen solo porque es “lindo“.

Es hora de ir deconstruyendo esta idea de romantizar lo básico, y empezar a aceptar que ser amable no equivale a ser el amor de nuestra vida. Merecemos mucho porque sencillamente somos mucho.


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